20071030

Breve historia de los diarios en Argentina

Ha pasado mucho tiempo desde el 7 de junio de 1810, con la aparición de La Gazeta de Buenos Aires, hasta la proliferación de medios periodísticos gráficos y la posterior concentración económica en escasos holdings de capitales tanto nacionales como internacionales. Podría escribirse una larga lista, quizás interminable, que resuma el desarrollo del periodismo gráfico en Argentina.

Pero, aún en su máxima extensión, se destaca el rol de estos medios de comunicación como herramientas de poder disputadas, en un momento, y compartidas, en otros, por políticos, empresarios y demás referentes de la historia contemporánea del país. ¿En qué contexto nacieron los principales diarios argentinos? ¿Cómo se convirtieron, algunos de ellos, en los principales conglomerados económicos del país? ¿De qué manera el periodismo se adaptó a los cambios políticos, económicos y sociales de los últimos cien años? Algunas de las respuestas se deducen del repaso por la historia de los principales periódicos del país: Clarín, La Nación, Diario Popular, Página/12 y Ámbito Financiero.

20071029

Ámbito Financiero: Acciones al Alza

En diciembre de 1976, el país estaba bajo la fórmula económica de José Alfredo Martínez de Hoz y la opresión de la junta militar. Sobre esta época se fundó el diario Ámbito Financiero.

La génesis de Ámbito Financiero, fue por casualidad. El diario La Opinión publicó una nota sobre las tasas de interés para depósitos a plazo fijo. Frente a ese artículo recibieron un gran feedback que incentivó a sus fundadores a comenzar con este emprendimiento.

Esta propuesta además comenzó a gestarse de conversaciones con financistas y banqueros, durante éstas, se percataron que las empresas del rubro no querían que hubiese una tabla de posiciones sobre las tasas de intereses que cada una de ellas ofrecía.

Los gestores de este medio fueron seis periodistas que trabajaban en importantes cargos del área reporteril económica. El más conocido e importante fue Julio Ramos, quien trabajó en los periódicos Clarín y La Opinión.

Ámbito Financiero fue pionero de la llamada “Patria Financiera”, y es así como se ha convertido en un clásico de los medios de comunicación de la ciudadanía argentina.
En su comienzo apostó por un formato carente de fotografías y utilizaba recursos como retratos e ilustraciones.

Si bien el diario nunca ha tenido una corriente oficialista, siempre se mantuvo al margen de la censura, durante el régimen represivo de los militares no fue considerado relevante. Mientras los políticos tenían prohibida su actividad, los empresarios eran ciudadanos casi plenos. Esta libertad del empresariado nacional logró que la prensa especializada en finanzas, como Ámbito Financiero, pudiera criticar la política económica de la dictadura.

El mayor acierto, y lo que lo ha mantenido vigente es su capacidad de ampliar el espectro de información porque es un diario económico, pero con información política e internacional. Tiene la dicotomía del neoliberalismo económico, pero contrastado por una política conservadora.

Tecnicismo de Ámbito Financiero

El perfil de los lector de Ámbito Financiero es en su mayoría hombres, que llega al 87.4%. En gran porcentaje son titulados universitarios. Quienes leen este medio bursátil son, en gran medida gerentes o jefes de sección que trabajan en el sector privado y que manejan, a lo menos, una segunda lengua.

El tiraje de Ámbito Financiero llega en promedio a los 85 mil ejemplares siendo el día de mayor venta los lunes con 88.750, contrastado con los 82.500 que imprime los miércoles y jueves.

Destaca la sección de espectáculos, la que tiene una vigencia de más de doce años. Debido a su rigor, se convirtió en un referente muy confiable para discernir qué ver o disfrutar en las diversas áreas de la cultura y el espectáculo.

Además aglutina espacios financieros no tradicionales a las grandes ciudades, como se ve reflejado en el espacio Ámbito del Campo, Novedades Fiscales, Panorama del Automotor y Ámbito de la salud.

Periodismo masivo, pero especializado

El diario marcó el fin de una situación en la que el empresario se solía encontrar con un periodista subjetivo, con un excesivo favoritismo y preocupado por cuidar la imagen del entrevistado. De acuerdo con una entrevista publicada en Diarios sobre Diarios, “Ámbito trasladó a la economía las reglas que La Opinión había utilizado con los políticos: fuerte conocimiento sobre el tema e inexistencia de complejo de inferioridad de los periodistas frente a sus fuentes”.

El portal retoma declaraciones de Ángel Arrese, Profesor de la Universidad de Navarra, para quien “la crisis de la economía mundial -inflación, desempleo y estancamiento- fue un estímulo para el desarrollo del periodismo especializado. Las grandes marcas como el Wall Street Journal, el Financial Times y The Economist iniciaron su proyección internacional”, sentenció el académico. Ramos aprovechó la falta de visión financiera en los medios de la época. “En el orden económico, por ejemplo, nadie salía a interpretar los mercados, a observar los movimientos del público, a entrevistar expertos. Casi toda la información económica era la sectorial que venía por comunicados de las cámaras privadas o la oficial que venía por planillas ministeriales”, explicó Ramos.

La gracia y el plus que le entregó Ámbito Financiero a la industria periodística es la interpretación de la información bursátil y económica, ya no son sólo números sueltos, sino que hay un esfuerzo real por hacer periodismo.

Secciones diarias

- Guía de profesionales/Guía de e-mail/clasificados.
- Espectáculos.
- Panorama Bursátil/financiero.
- Ámbito del Campo.
- Ámbito Nacional.
- Política.
- Judiciales.
- Internacionales.
- Deportes.
- Información General.

Secciones Semanales

- Ámbito de la Salud.
- Comercio Exterior.
- La página del Seguro.
- Panorama Automotor.
- Novedades Fiscales.
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20071028

Diario Popular, otro estilo para lo cotidiano

Diario Popular fue fundado el 1º de julio de 1974 por David Kraiselburd, entonces director del diario El Día de La Plata, y que había fundado tres años antes la agencia Noticias Argentinas.

David Kraiselburd aprovechó un hecho coyuntural: cuando el gobierno cerró Crónica, salió al mercado el Diario Popular, un medio dirigido a captar la franja de público que tenía el diario de García. Fue el primer diario con fotografías en colores y privilegió las noticias policiales, deportivas y de información general por sobre las políticas. Con informaciones breves y una diagramación más prolija que la de Crónica, logró un lugar en el mercado y sobrevivió a la reaparición del diario de García.

El 17 de julio de ese año, Kraiselburd fue asesinado por un grupo comando de Montoneros; dentro de un espiral de violencia política que ese año se cobró las vidas del dirigente sindical Rogelio Coria (secretario general de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina - UOCRA); el dirigente radical Arturo Mor Roig; el dirigente sindical petrolero Carlos Pierini; el dirigente sindical y ex-gobernador justicialista de Córdoba, Atilio López; el abogado Silvio Frondizi; el jefe de la Policía Federal Alberto Villar y su esposa; el Capitán Humberto Viola y su pequeña hija; el sacerdote Carlos Mugica y el abogado Rodolfo Ortega Peña.

A partir de entonces, se hizo cargo de la dirección su hijo Raúl Kraiselburd, que ya durante los años de la dictadura mantuvo una estrecha relación con el gobierno militar. En la reunión de la SIP de 1981, Claudio Escribano y Raúl Kraiselburd defendieron la existencia de la libertad de prensa en la Argentina. Ese mismo año, Raúl Kraiselburd colaboró con el General Camps (Jefe de la Policía Bonaerense) en la edición de un libro con el cual el represor pretendía desmentir las denuncias de torturas hechas por otro periodista, Jacobo Timerman.

Ya en democracia, el diario optó por un estilo popular, con énfasis en noticias policiales, deportivas y del espectáculo, características que se mantienen hasta la actualidad.

Con sus oficinas ubicadas en la calle Beguiristain Nº 142 de la localidad de Sarandí, el diario siempre tuvo su núcleo de ventas en el conurbano bonaerense, en especial en la zona Sur (sobre todo en Avellaneda, Lanús y Quilmes).

Durante el año 2004 Diario Popular tuvo un promedio de 71.159 ventas diarias según el IVC, ubicándose detrás de La Nación y Clarín.

Circulación


En la actualidad, Diario Popular mantiene el tercer lugar detrás de los dos grandes periódicos argentinos en cuanto a circulación. De acuerdo con el IVC, su circulación promedio los domingos es de 135.704 ejemplares, y de lunes a viernes de 85.929.

Estructura accionaria y grupo multimedio.

El diario se mantiene como empresa familiar, con mayoría en la composición accionaria de las familias Kraiselburd y Fascetto (Jorge Fascetto es director del diario El Día de La Plata, parte del multimedio, e integrante y ex presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa –SIP- al igual que Kraiselburd).

El Grupo Kraiselburd, en la actualidad, es propietario de los siguientes medios:
Medios gráficos: Diario Popular, Diario El Día (La Plata), Diario El Plata
Radios: FM Diez (La Plata), FM La Redonda (La Plata).
Agencias: Noticias Argentinas.
TV: Canal Deportivo (La Plata), Canal de Noticias (La Plata), Cable TV Selectiva (La Plata).

Organización periodística

Las noticias policiales, deportivas y del espectáculo ocupan los principales espacios y suplementos de Diario Popular. Los lunes el suplemento deportivo alcanza las 28 páginas, mientras que de lunes a sábado oscila entre las 12 y las 20.

El cuerpo principal del diario no está dividido en secciones. El espacio dedicado a noticias de Política, Economía e Internacionales es menor, y presenta una gran variedad de suplementos de interés general. Tiene cinco suplementos zonales (La Matanza, El Sureño, El Suburbano, El Quilmeño y El Noroeste), uno dedicado a los juegos de azar (“Suerte para todos”), un suplemento de TV, cartelera de espectáculos del fin de semana (“Full”) y revista dominical.

También se dedica un espacio relevante (tanto en su edición impresa como digital) a la información sobre jubilados, loterías, Turf, pesca y cartas de lectores.

La contratapa estuvo históricamente ocupada por fotos de modelos de poco renombre y menos ropa aún, fotografiadas por Salvador “Chochó” Santoro. En los últimos años, esta sección característica del diario (que tiene su apartado propio en el sitio web, en la sección “Chicas”) ha pasado a la contratapa del suplemento deportivo, mientras que la contratapa del cuerpo principal está dedicada a chimentos sobre el mundo de la TV y el espectáculo.

Tipo de público al que se dirige

Tanto por sus contenidos, estilo y diseño, Diario Popular se dirige a un target C3 (clase media baja). Posee muchos de los rasgos característicos de la prensa sensacionalista, en cuanto a la utilización de colores, tipografías, utilización de lenguaje coloquial y signos de exclamación en los títulos.
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Pagina 12, el país a diario

Página/12 apareció en los kioskos de Buenos Aires por primera vez el 26 de mayo de 1987. A partir de una idea del joven periodista Jorge Lanata de poner en circulación un diario pequeño, de cuatro u ocho páginas con la información que los demás periódicos no se animaban a publicar, nació este medio que hace unos meses cumplió 20 años. Así, nació en el principio de la debacle del gobierno del radical Raúl Alfonsín, que gobernaba la nación desde el 10 de diciembre de 1983, cuando recibió el poder de la Junta Militar tras la derrota argentina en Malvinas.

Con un diseño austero, una tirada diaria de 30.000 ejemplares (de los cuales vendió 26.000) y 16 páginas que rápidamente irían creciendo hasta llegar al doble en unas pocas semanas, marcó desde el comienzo su diferencia con el resto de la prensa por su orientación en defensa de los derechos humanos (luchando siempre contra la impunidad de los represores de la última Junta Militar) y su formato de notas extensamente desarrolladas y ricas en análisis. El estilo contrastaba con los diarios convencionales, tales como Clarín, La Nación y La Razón, en los que se privilegiaba la variedad de la información sobre el desarrollo de las mismas, y hacía acordar a La Opinión de Jacobo Timerman, ya que no salía los lunes, día que se le dedicaba en los demás periódicos gran cobertura al fútbol del domingo. Hoy, sin contar con datos oficiales del Instituto Verificador de Circulación, desde el diario aseguran que el promedio de ejemplares vendidos es de alrededor de 95.000 de lunes a sábados y de 130.000 los domingos.

La plantilla incluía a periodistas con trayectoria tanto laboral como militante como Horacio Verbitsky, Ernesto Tiffenberg y José María Pasquini Durán, a los escritores Tomás Eloy Martínez y Osvaldo Soriano entre otros. Juan Fresán, Juan Gelman, Eduardo Galeano, Alan Pauls, Juan Forn, Eduardo Berti, Homero Alsina Thevenet, José Pablo Feinmann y Juan Sasturain fueron también colaboradores habituales de sus páginas, y algunos permanecen todavía hoy entre sus filas.

Una característica de Página/12 fue desde el primer día su portada: una foto principal (a veces la única), que en innumerables ocasiones no funcionaba como testimonio de un hecho sino como manifestación de una idea, ya que podía ser un fotomontaje que simbolizaba más que demostraba, con un título que era y sigue siendo un guiño a un lector cómplice, que entiende lo que se le quiere decir, sin utilizar los títulos tradicionales que hacen referencia directa al hecho ocurrido. En Página/12, el título es un comentario de la noticia.


Ese lector al que el diario se dirige es, según puede entenderse desde sus páginas, políticamente progresista o de centroizquierda, con formación intelectual de distintos niveles, opositor al neoliberalismo de los 90 y a la última dictadura militar, que reclama por el juicio y castigo a los represores del gobierno de facto de 76-83. El lector modelo, entonces, es una persona de clase media, que confía en e liberalismo (en el sentido norteamericano-europeo del término) como progreso, cómplice del diario que le habla como a un par al que le está narrando una historia.


Otras de las innovaciones que produjo su aparición fue en el estilo periodístico: rompiendo el molde de las reglas de redacción de las noticias, construyó un estilo más informal y desacantonado de contar las noticias, con mucho más análisis de cada una, privilegiando la profundidad en la información, muchas veces desarrollada en largos textos que abarcaban dos páginas. Por otro lado, también se destacó en el periodismo de investigación, sobre todo de hechos de corrupción durante los mandatos menemistas, posibilitando el renacimiento de la investigación periodística en esos años aún en proyectos independientes del diario (publicación de libros, principalmente).


Instauró un estilo que otros medios imitarían en cuanto a promoción de la lectura: Muchas de sus ediciones dominicales de la década del 90 incluyeron un libro de regalo. De este modo, se hizo cargo de difundir un enorme acervo de literatura universal al mismo tiempo que textos de autores como Haroldo Conti o Rodolfo Walsh quienes, al igual que sus obras, habían resultado víctimas de la dictadura.


Durante el gobierno de Carlos Saúl Menem el diario se mostró intensamente crítico con su programa de gobierno, llevando al entonces presidente a calificarlo de "su principal opositor". Atravesó sin embargo problemas financieros, que llevarían a que en 1994, ya tras la partida de Lanata y siendo dirigido por Fernando Sokolowicz, un ajuste de personal llevara al despido de más de 60 trabajadores. Se rumoreó desde ese momento que la acción respondía a los intereses del Grupo Clarín, que había adquirido secretamente la mayoría del paquete accionario; años después Lanata confirmaría esa versión, que fue desmentida tanto por el Grupo Clarín como por los responsables de Página/12.


La actitud opositora del diario siguió durante el gobierno de Fernando de la Rúa y el mandato de transición de Eduardo Duhalde (a quien Horacio Verbitsky llamaba “el senador a cargo de la Presidencia”), actitud que se modificó con la llegada de Néstor Carlos Kirchner a la Casa Rosada, con quien lo relaciona una fuerte coincidencia en la defensa de los Derechos Humanos y ciertos aspectos de política económica. Esta relación, sin embargo, le hizo perder al diario su mayor cualidad durante sus años de vida: la independencia del poder de turno, su capacidad de crítica y su rol de “controlador” de la vida política en las altas esferas.

Secciones

* El País
* Economía
* Sociedad

* El Mundo
* Espectáculos

* Psicología (los jueves)
* Deportes

* Universidad

* Plástica

* Contratapa

Suplementos

* Radar/Radar Libros (domingos)

* Cash (domingos)

* Turismo (domingos)

* Libero (lunes)
* NO (jueves)
* Sátira/12 (sábados)

* Futuro (sábados)

* Las/12 (viernes)
* M2 (sábados)





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La Nación, una tribuna de doctrina


Bartolomé Mitre fue gobernador de la provincia de Buenos Aires, el primer presidente de la República unida bajo el régimen de la Constitución de 1853-1860, el defensor de la soberanía nacional en la guerra del Paraguay, en la que combatió como comandante en jefe de la Triple Alianza. Estuvo exiliado en el Uruguay, Bolivia y Chile, ha peleado en Caseros, en Cepeda y en Pavón. De su carrera militar tuvo una condecoración de alto valor, una cicatriz en la frente, que marcó su manera de enfrentar la lucha en la primera fila del peligro. A esa altura de su vida fundó La Nación.
La primera entrega del diario -que salió a la calle con 1000 ejemplares- data del 4 de enero de 1870 y salió de la imprenta, situada en los bajos de la casa del doctor José María Gutiérrez, en la calle San Martín 124, de la numeración antigua. En abril de ese año se trasladó a la residencia particular de Mitre, que es hoy el museo que lleva su nombre. En 1885 se inauguró en el solar adyacente a esa mansión uno de los edificios que sobre la calle San Martín se extendería en dirección a Corrientes. En esas casas La Nación estuvo hasta 1979, año en que se instaló en su actual sede de la calle Bouchard, entre Tucumán y Lavalle. En 1929 salió el edificio del diario a la calle Florida, con el frente concebido en notable estilo colonial arequipeño. El primer editorial de La Nación se tituló "Nuevos horizontes" y fue escrito por Mitre, que llamaba "director-gerente" a su función en el periódico. Nación Argentina precedió La Nación y Mitre señaló en el artículo de fondo inaugural la diferencia entre ambos órganos. Aquél había sido un "puesto de combate"; éste sería "una tribuna de doctrina".

Doctrina del diario
La doctrina a la que se refiere Mitre en ese texto es la de los principios concretos de la Constitución Nacional de 1853-1860. “El enemigo principal que tuvo La Nación en el campo periodístico, y político, fue siempre el nacionalismo de derecha. (…) La Nación es permanentemente caracterizada por otros actores. Como el pensamiento de La Nación, además, está reproducido por múltiples órganos de prensa, o por múltiples intelectuales o por múltiples intelectuales o por múltiples partidos políticos…”. (La trastienda de la investigación; Wainerman, Catalina y Sautu, Ruth, compiladoras; Lumiere)
En 1870 la unidad nacional es un hecho que nadie discute, el federalismo ha sido convertido en realidad, los principios entrañables que sirven de base al plan de reformas concretas esbozado en 1852 -después de Caseros- se han incorporado a la Ley Fundamental.
Por la libertad, la pureza del sufragio, la tolerancia de las ideas encontradas, la moral pública, tuvo La Nación que sufrir cinco clausuras, entre 1870 y 1901, la obligación de reducir sus páginas a seis y su tirada al 30% y durante el gobierno peronista y hasta 1955, los rigores del Proceso de Reorganización Nacional.
Pero su estilo fue siempre el doctrinario, el que difunde la información comprobada, el que en la columna editorial usa la prosa argumentativa, tanto en la crítica como en el elogio. La forma periodística de La Nación integra también su doctrina.

Las primeras impresiones

En los primeros tiempos La Nación se imprimía en máquinas planas en las que había que poner pliego por pliego y, a veces, poner el mismo pliego primero de una cara y luego de la otra. Se componía tipo por tipo, a mano, letra por letra.
A fines de la centuria pasada, contemporánea de su tiempo, la impresión pasó a hacerse con las rotativas de la casa Marinoni, de París, en cuyo diseño colaboró el ingeniero Emilio Mitre. En 1901, incorporó a sus talleres las linotipias, máquinas que reemplazaron a la composición manual.
A partir de 1980, de acuerdo con las exigencias de los tiempos, la electrónica ingresó en La Nación, que ahora aparece On Line y se escribe en computadoras que alimentan las fotograbadoras. Primero fue el dibujo, luego la fotografía, ahora a esas modalidades gráficas se ha sumado la infografía.
Secciones

Venta de diarios

En la semana tomada como parámetro por el Instituto Verificador de Circulaciones (IVC) para medir la circulación geográfica, La Nación vendió 162.235 ejemplares promedio de lunes a domingo.
De ese total, 145.760 ediciones las vendió en Capital y provincia de Buenos Aires (127.546 y 18.214) lo que representa, al igual que Clarín, el 88% de su circulación. El restante 12%, que circula en el resto del país es de 19.475 ediciones promedio. También coincide con Clarín en las provincias en que más ventas obtiene: Santa Fe (5.682 ejemplares promedio), Córdoba (4.229 ediciones) y Entre Ríos (2.150 diarios).Sin embargo, las provincias en donde La Nación menos diarios vende son La Rioja (apenas 89 diarios por día en promedio), Santa Cruz (127 ediciones) y Tierra del Fuego (134). Se puede agregar que este matutino además tiene bajos promedios en Jujuy (150 diarios por día) y Formosa (153 ediciones).
Con respecto al “exterior”, La Nación vende en esa categoría 340 diarios promedio. En el caso de este matutino, el IVC sólo registra ventas en Brasil y Uruguay. (Diario sobre diarios; http://www.diariosobrediarios.com.ar/).
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Clarín, una solución argentina

Cuando la agenda mediática internacional y nacional refleja los efectos de la posguerra, aparece en Buenos Aires -el 28 de agosto de 1945- el diario Clarín. Fundado por el periodista Roberto Noble (ex periodista de Crítica, ex disidente del socialismo de los años ’20, y ex ministro del Interior del gobierno bonaerense de Manuel Fresco), fue la expresión de la floreciente industria nacional, en oposición a los grandes propietarios rurales, representados por La Prensa y La Nación. No obstante, sus primeras declaraciones apuntaron a posicionarlo como un medio independiente de la propaganda política.

Clarín no tiene vinculaciones ni compromisos con ninguna de las agrupaciones políticas tradicionales. Desde que es y será un diario informativo, e independiente, no podría tenerlas. El único y exclusivo compromiso que contrae es con la Nación, y consiste en reflejar exacta y objetivamente los hechos de la vida colectiva, analizarlos, juzgarlos a la luz de la verdad y de las conveniencias nacionales”, afirma en su primera editorial, de acuerdo con el libro Paren las rotativas, del periodista Carlos Ulanovsky.

Razones del éxito

“Editado en formato tabloid, Clarín basó su éxito en una política agresiva en lo comercial desde sus primeros números: costaba 5 centavos, la mitad que el resto de los diarios, llegaba a los kioskos antes que sus competidores y se lanzó de entrada a la caza del mercado de los avisos clasificados. Un negocio que monopolizaba La Prensa”, explican Eduardo Videla y Ariel Bargach, periodistas y docentes de la cátedra de Periodismo Gráfico I de la UNLZ.
Desde su génesis, la influencia del diario creció de manera casi ininterrumpida, particularmente entre 1945 y 1950. ¿Por qué? Estas son algunas de las principales explicaciones:

- Llegaba a los lugares de venta antes que otros matutinos, en especial en Capital Federal.
- Primordialmente, se centró en los temas locales y cuestiones que otros medios desechaban.
- Logró posicionarse como un diario independiente, en especial durante el primer gobierno de Juan D. Perón.


Para un público medio

Inspirado en el periódico inglés The Mirror, con una diagramación ágil y textos concisos, el diario de Noble apuntó al amplio sector de la clase media, a partir de un plantel de periodistas como Norberto Ezeiza (director), Juan Carlos Petrone (ex Crítica), Lizardo Zía (a cargo de Clarín Porteño), Isidoro de la Calle (ex La Vanguardia, y jefe de Prensa del Ministerio del Interior durante la gestión de Noble), León Mirlás, Horacio Estol, Francisco Llano, José Portogalo, Luis Cané y Roberto Caminos.

Presentado como “Un toque de atención para la solución argentina de los problemas argentinos”, Clarín se caracterizó por una oferta amplia: deportes, espectáculos y cultura, historietas en la contratapa y el Clarín Porteño, recopilación de anécdotas y reflexiones que se publican desde el primer número.

En 1981, el diario abandonó la línea desarrollista que había adoptado desde 1955. El diario adquirió un tono más independiente en lo político; se incorporaron nuevos suplementos –el Sí, Ciencia, Mujer- y se comenzaron a destacar en tapa temas de interés general, terminando con la exclusividad de las noticias políticas, económicas e internacionales. Aparecieron en la contratapa los humoristas nacionales: Caloi, Tabaré y Fontanarrosa, entre otros.

Concentración económica

En los ’90, Clarín se consolidó como el principal grupo multimedia del país, lo que llevó a replantear nuevamente el diseño y la diagrAmación del diario, teniendo en cuenta la capacidad relativa de los diferentes soportes al momento de comunicar un mismo contenido. Se buscó una diagramación más ágil, con gran despliegue de infografías, y una mejor tecnología de impresión.

Ya consolidado, gracias a la estabilidad económica relativa para los negocios editoriales, lanzó en junio de 1996 el primer diario deportivo de Argentina: el matutino Olé. Bajo la dirección de Ricardo Roa, el nuevo producto apuntaba a conquistar la franja de público futbolero, segmentado en Crónica, Diario Popular y el mismo Clarín Deportivo. También apuntó fuerte hacia los lectores de la revista El Gráfico. Olé apeló a un lenguaje nada habitual para los lectores de Clarín: un estilo informal, cuyos títulos principales no reflejan las noticias mismas, sino frases cortas o dichos populares que las resumen.

En la actualidad…

El matutino integra uno de los multimedios más poderosos del país, con agencias, portales de Internet, editoriales, canales de televisión y radios propias. Su intención de ampliar el abanico de sus lectores lo empujó a multiplicar sus suplementos, al punto que, en diferentes días, se editan secciones como Informática, Rural, Countries, Deportes, Espectáculos y Viajes, además de lanzar diversas ediciones de Clarín Zonal, definido según las principales zonas geográficas del conurbano bonaerense.

A ello debe sumarse el pase de La Razón al Grupo Clarín, y su transformación en un diario vespertino de distribución gratuita en los medios de transporte porteños. Grupo Clarín en la Bolsa: el miércoles arranca la cotización al contado. En octubre, el grupo empresario ingresó en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y de Londres. De acuerdo a lo informado por Clarín.com, “con un total de U$S 532 millones involucrados para la emisión de 57.5 millones de acciones, 20% se suscribió en Buenos Aires, y 80% restante en la capital europea, a través de una IPO. El término es la sigla que significa Oferta inicial Pública de Acciones, y en la jerga se utiliza cuando una empresa inicia por primera vez su cotización pública en el mercado el mercado de capitales”.

De esta manera, la composición accionaria del Grupo Clarín se conforma de la siguiente manera: 20% cotiza públicamente en la Bolsa; 9,1% pertenece a Goldman Sachs; y 70,9% es de los accionistas controlantes del Grupo.

Ficha de El Gran Diario Argentino

Tirada: 150 mil ejemplares en la primera edición, que ese día fueron entregados sin cargo a los recorridos. (*)
Actualmente, el promedio de los últimos tres meses (julio, agosto y septiembre) de la circulación neta de lunes a domingo auditada por el IVC es de 387075 ejemplares.
Precio inicial: 5 centavos, la mitad del precio de los otros diarios. (*)
Formato: Tabloide. Se editaba en las rotativas de Noticias Gráficas. (*)
Gráfica: Color rojo en el logotipo de tapa y en los títulos de algunas secciones. Redujo los espacios e hizo más clara la diagramación. En contratapa, una selección de fotografías de agencias internacionales y alguna nacional, pequeños comentarios y la historieta “Fúlmine”, de Divito. (*)
Cantidad de páginas: 20; una página de Deportes y dos de Espectáculos (en sus comienzos). (*)
En la actualidad, algunos ejemplares superan las 96 páginas, más allá de los suplementos y opcionales de compra.
Composición accionaria: el diario Clarín pertenece al Grupo Clarín. El multimedio cuenta con participación en el ámbito gráfico: Clarín.com, Olé, La Razón, AGR, Los Andes, La Voz del Interior, y DyN. Audiovisual: Canal 13, TN, Volver, Radio Mitre, Canal Doce, Pol-Ka Producciones, Patagonik. Deportes: TyC. Internet y Telefonía: Ciudad Internet, Ubbi, Fullzero, DataMarkets, Flash, Vontel. Distribución de TV: Multicanal, entre otros emprendimientos.
(*) Fuente: Paren las rotativas, Carlos Ulanovsky.
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