20080304

Ctrl+X = Robo



Por Gustavo Carrasco Azar
Desde Santiago de Chile






Cometer plagio es una grave renuncia a la propiedad intelectual y la transparencia.
Es, a secas, un robo.
Pese al grave delito cometido, alumnos de periodismo y quienes ejercen la profesión no saben conjugar muchos verbo, Pero cortar y pegar, son dos de los cuales los manejan al reves y al derecho.
A pesar que la oveja Dolly fue un gran avance para la ciencia, la clonación intelectual no es un adelanto, sino un retroceso para la academia y la credibilidad.
El artículo 28 del Código de ética del Colegio de Periodistas,en su inciso F, condena a la copia de manera tajante.
“El medio de comunicación social que difunda material informativo identificándolo como de autoría de un periodista o persona determinados, con su nombre, cara o voz, no podrá introducirle alteraciones sustanciales sin consentimiento de éste; será responsable de dichas alteraciones y, a petición del afectado, deberá efectuar la correspondiente aclaración. Este derecho del afectado caducará si no lo ejerce dentro de los seis días siguientes. “El periodista o quien ejerza la actividadperiodística no podrá ser obligado a actuar encontravención a las normas éticas generalmente aceptadas para el ejercicio de su profesión. La infracción a lo establecido en los incisos precedentes, cuando el afectado sea un periodista contratado o quien sea contratado para ejercer funciones periodísticas por el respectivo medio decomunicación social, constituirá incumplimiento grave del empleador a las obligaciones que impone elcontrato de trabajo”.
La Federación Internacional de Periodistas (FIP)-organización fundada en 1926 y que representa a losperiodistas en el sistema de la Organización de Naciones Unidas y del movimiento internacionalsindical- en su declaración de principios sobre la conducta de los periodistas, precisa que “el periodista no informará sino sobre hechos de los cuales él/ella conoce el origen, no suprimirá informaciones esenciales y no falsificará documentos”.(Artículo 3)
En centro América, exactamente en Nicaragua, el Código de Ética Profesional de los periodistas afirma en su artículo 15 que “El periodista, como autor, aun en condición de asalariado, es dueño de su obra, sobre la cual tiene derechos morales y pecuniarios, es decir, derechos de autor. Puede firmar o no sus trabajos periodísticos, y debe dar el crédito cuando utilice fragmentos de materiales de otros autores, entre ellos sus colegas. El plagio es una de las faltas más graves a la ética”.
La solución a estas infracciones se ven difusas y complejas ya que lo vertiginoso de nuestra profesión conlleva, en muchos casos, al facilismo del plagio y la copia, tales como personajes ficticios, la incursión de las llamadas “fuentes reservadas o confiables” e inventos de citas. Pero no debe ser una excusa la rapidez frente a un caso de plagio.

20080302

Complejidades de un viejo oficio (II parte)

Por Ursula Ures

En el post anterior me referí a dos íconos del periodismo, ninguno de ellos profesionales en nada, pero con todo para rebatir las críticas institucionales de la ortodoxia universitaria. Este año, Jorge Lanata -otro no-periodista académicamente avalado como tal- relanza el diario Crítica. ¿Viste el trailer del proyecto? Son notables las imágenes de la (artesanal) diagramación de la pauta publicitaria.

Ahí va…



Complejidades de un viejo oficio (I parte)

Por Ursula Ures

Sentarse a plantearlo cuenta ya con una primera resistencia. Es posible, pero más que eso, es necesario, repensar la profesionalización del periodismo, un viejo oficio (no tan viejo como otros, y mucho menos en el que estás pensando). Ahora, analizar este proceso supone una anterior definición de qué es el periodismo.¿Qué es? ¿Alguien puede dar una definición a ciencia cierta de qué es hoy el periodismo? ¿Qué refleja? ¿Qué (o a quiénes representa)? ¿Cómo opera? Esta bien, pensemos en sus orígenes, a ver si se nos ocurre algo. No, tampoco. ¿Nace en la tradición oral de los pueblos, cuando Moreno fundó la Gazeta o cuando algunos personajes con visión de negocio entendieron que la información valía (y mucho)? Bastante podemos deducir de su desarrollo, pero pocas son las conclusiones a las cuales llegar por estos días.

En la actualidad -y al menos en Argentina-, la actividad periodística ha crecido cuantitativamente, sobreviviendo las últimas crisis económicas del país. Pero, ¿A qué responde este fenómeno? ¿En qué medida inciden los trabajadores de este sector? Sea por informalidad, por costumbre o porque sí, el periodismo argentino no requiere mayores formaciones, y eso no está mal, al menos en una primera mirada. Después de todo, la Academia no puede determinar de manera taxativa quién es buen profesional o no. Gran parte va en la formación, pero otra va en la capacidad innata del que escribe, habla, etc… ¿O podríamos negar a Roberto Arlt y a Osvaldo Soriano como referentes del periodismo argentino por faltarles algunos diplomas? Yo no lo haría. ¿Vos sí?

Especialistas en las fronteras

En Facebook, esa red social y virtual tan de moda por estos últimos tiempos, encuentro gente que se pone a pensar sobre si el periodismo debe seguir siendo una carrera. “¿Será mejor convertirlo en una especialización?”, se preguntan. Alejandro Méndez M. (Colombia) cuenta que en su país “abundan los abogados, economistas, ingenieros, médicos... que trabajan como periodistas. En los medios especializados en negocios, sólo el 40% de quienes escriben son graduados como periodistas... En la radio, las estrellas vienen de otros áreas del conocimiento y en la televisión las modelos, reinas de belleza y tipos buena pinta llenan las pantallas de los telenoticieros importantes“. “Esto realmente está convirtiendo a los graduados de periodismo en cargaladrillos o asistentes relegados, aunque en las universidades se pague el precio de una carrera de primera. Redondo negocio. Por el bien de todos, ¿no sería mejor convertir el periodismo en una opción de post-grado?”, propone.

“Mientras siga siendo tratando como un oficio de rutinas y malas prácticas seguirá teniendo las puertas abiertas para todo el que quiera entrar en él”, sostiene Luis Carlos Díaz (Venezuela). "Además que las empresas de periodismo tampoco ayudan mucho ni protegen a sus trabajadores ni garantizan su formación intelectual o desarrollan índices de calidad informativa”, se queja. Este último comentario cobra mayor importancia si pensamos en el desafío que los periodistas enfrentan alrededor de la aplicación de un sinnúmero de nuevas tecnologías.

“Tenemos a la mano muchos recursos para que cualquier persona pueda reportar lo que quiera, donde quiera y cuando quiera. Debemos prepararnos para llenar esa nueva necesidad que le estamos generando a las personas. Ahora nuestra audiencia quiere verse y reconocerse”, opina Alejandro Lopera (Colombia). “Nuestro trabajo debería ser ofrecer más y mejores herramientas para que ellos lo hagan”, vaticina.

En la otra vereda está Ana Lamelas (España). Para ella, “el periodismo es un oficio, no una carrera". “¡Todavía no sé lo que estudian en esa carrera durante 5 años! Los buenos periodistas son los que vienen de otras licenciaturas”, sentencia.

Hace unas semanas, me encontré con el blog de Miguel Wiñazki en Clarín. En uno de sus tantos posts, retomaba las palabras de Ryszard Kapuscinsky. “En el fondo, mi más ardiente deseo, mi anhelo tentador y torturador que no me dejaba tranquilio, era de lo más modesto, pues lo único que me intrigaba era ese instante concreto, ese paso, ese acto básico que encierra la expresión cruzar la frontera…”, dice el periodista, con las palabras del escritor, mientras se pregunta si el periodismo no será ese camino constante hacia las fronteras. Claro, para caminar no se necesitan tantos avales, sino una buena resistencia física.

¿Para ser periodista serán necesarios los lauros académicos o sólo es suficiente con la capacidad particular de cada cual? ¿Será una metáfora del periodismo actual? ¿Esta es la situación real en Argentina? ¿Qué creés?

20080301

Mambrú no va a la guerra I... (Administren su Victoria)



Pensar de donde nació esta arrebato de fines bélicos de Hugo Chávez que termino enviando a mas de mil soldados a frontera Colombo – Venezolana (por un conflicto que no tenia que ver con el directamente) no arrancó con la famosa Valija de los casi 800 mil dolares incautada a Guido Antonini Wilson en Buenos Aires, no señor... comenzó el 2 de diciembre de 2007, día en el que por primera vez la quinta républica se vio derrotada por la oposición en el referendum constitucional donde hasta muchos chavistas le dijeron al comandante "no te pongas zapatos porque la foto es carnet" junto a una pérdida de paciencia y/o sacada de casillas por parte de la nobleza íberica que terminó con cinco palabras que le dieron la vuelta al mundo inmediatamente "por qué no te callas?".

Aunque la diferencia entre los que querían que se modificara la constitución y los que no fue mínima, el caudillo caribeño no supo ser ni diplomático, ni caballero, ni gentil y mucho menos humilde a la hora de pronunciarse sobre la victoria de la oposición, manifestando de manera textual y, a través del canal del estado “Administren su victoria de mierda”. En el medio de estas sorprendentes palabras del primer mandatario: el pueblo venezolano, del canal del estado y del mismo presidente Chávez una ley de responsabilidad social en radio y televisión que regula los contenidos en las plantas televisivas y/o radioeléctricas y que sanciona severamente a quienes no cumplan o sean parte de esta norma… que ejemplo no?

Esto no fue excusa para que el residente del Palacio de Miraflores siguiera arremetiendo en contra de medios cuya linea editorial no esta a favor o no comparte la ideología “revolucionaria”, todavía hay medios como Globovisión y el ahora RCTV Internacional que siguen siendo tildados con apodos como el de “golpista” en tiempos actuales en el que al parecer la memoria de algunos se nubla de tanto color rojo y se olvida quien fue el primer golpista.

Como seres humanos que somos a veces pensamos en soluciones inmediatas que a la larga las consecuencias son motivo de arrepentimiento... pero...

En verdad tendremos tan poca memoria?

Alfredo Izaguirre F.